Por qué Patricia Bullrich ensució a Pfizer y a Ginés González García

La presidenta del PRO y una de las principales conductoras de Juntos por el Cambio dijo que el ex Ministro había pedido un retorno al laboratorio Pfizer. Rotunda desmentida de la multinacional. El círculo rojo, que tanto la banco, le sacó el banquito a la ex ministra quien, por otra parte, alienta una nueva marcha contra el gobierno.

“La actitud de González García fue intentar tener un retorno. Eso el presidente no lo ignoraba”, sostuvo la ex Montonera de barrio Norte Patricia Bullrich y ex funcionaria ministra de Fernando de la Rúa y de Mauricio Macri a modo de denunciar una maniobra inexistente. Inexistente porque fue el propio laboratorio Pfizer quien salió a desmentir dicha maniobra, por carecer de todo fundamento y veracidad.


Bullrich dijo (ayer) en el programa del comunicador macrista Luis Majul en LN+: “Lo tienen que investigar los fiscales de la Nación. Si llaman a las personas de Pfizer, ellos van a decir la verdad y no van a mentir como nos miente el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. Ahí, el pueblo argentino va a saber que el gobierno decidió que continuaran las muertes en Argentina”. Tras la desmentida de Pfizer, se podría generar la apertura de una investigación en los tribunales federales de Comodoro Py por sus dichos.


Ante tanta “infamia que no cabe otra que definirla como locura” como dijo el ex ministro de salud, Ginés no descarta ir a la justicia.


En la intimidad de Juntos por el Cambio, no son pocos los que consideran que Bullrich termino siendo presa de la guerra interna que subyace en dicha alianza. Una guerra que no está fuera un sector del poder mediático y económica, nacional e internacional.


El laboratorio Pfizer, vale mencionar, pertenece a un grupo de inversiones internacional, BlackRork, liderado por Paul Sigerman. Muy conocido -Sigerman- en Argentina ya que, como cabeza visible de fondos buitres pretendía, en tiempos en que gobernaba Cristina Kirchner, cobrar valores por fuera de lo acordado por más del 80 % de los acreedores internacionales. Cuestión que sí obtuvo gracias a Mauricio Macri quien se avino a pagar lo que reclamaban estos buitres.

Con el tiempo se supo que Sigerman había destinado varios millones de dólares para bancar campañas contra el gobierno de Cristina. Además, así se denunció, financió parte de la campaña de Juntos por el Cambio y a periodistas y medios afines a Macri. Y todo indicaría que la financiación de los buitres también llegó a compensar la “guerra mediática” y judicial.

A la luz de los acontecimientos, queda claro que Patricia Bullrich, de un modo u otro, terminó siendo beneficiada por la financiación de aquellos fondos buitres. Sin embargo, la moneda pareciera habérsele dado vuelta.


En este nuevo ordenamiento que intenta tener Juntos por el Cambio, con Larreta y Vidal disputando la presidencia en desmedro de Mauricio Macri y de la propia Bullrich, y donde Pfizer estaría poniendo fichas en otros liderazgos, no es de extrañar que a la ex ministra también le hayan bajado el pulgar: compró un relato inexistente. Lo habían hecho con el caso Nissman planteando que lo había sido asesinado. Sólo que en aquella oportunidad, el círculo rojo -nacional e internacional- nutrido por empresarios, presionaban para eyectar a Cristina Kirchner del gobierno. El suicidio del fiscal fue utilizado de tal manera que logró, entre otros motivos, que Juntos por el Cambio se alzara con las elecciones en el 2015. El otro falso relato de la denominada guerra mediática y judicial fue el de los cuadernos.


Ahora, Bullrich intenta poner sobre la mesa el falso relato de las coimas a horas de una movilización reclamando “libertad”. Para algunos cambiemistas, esta sería el verdadero motivo por el cual la ex ministra invento lo del laboratorio.

El historial de Patricia Bullrich la condena. Desde su inicio "revolucionario" en la Juventud Peronista, hasta aterrizar la ultra derecha que hoy reivindica posicionada en Juntos por el Cambio, la farsa, la mentira, el doble discurso acompaño el derrotero de quien nunca dejo de ser una chica de barrio norte: individualista, sectaria y excluyente.