Misión imposible: Sesión en diputado para repudiar intento de magnicidio

Convocada por la presidenta del cuerpo, Cecilia Moreau ,a instancias del bloque del Frente de Todos. La oposición muestra renuencia

Foto archivo. Durante el intento de golpe contra el gobierno de Alfonsín, "Semana Santa", la oposición y en particular el peronismo, no dudaron en cerrar filas y sumarse en torno al presidente. No especularon.


La convocatoria de la presidenta de la Cámara de Diputados Cecilia Moreau, con el objeto de repudiar el atentado contra la vicepresidenta de la nación, resulta una verdadera Misión Imposible. Imposible toda vez que el espacio de Juntos y de libertarios han expresado su renuencia en buscar marcos de tolerancia y acuerdos naturales que se fundan en simple gran acto que determine “la más enérgica condena y repudio al intento de magnicidio cometido contra la actual Sra. Vicepresidenta y dos veces Presidenta de la Nación Argentina Cristina Fernández de Kirchner”, tal cual reza el texto oficial de la convocatoria.


Moreau, con el objeto de aplicar el sentido común, lo que la población reclama, tolerancia, respeto y convivencia en la diversidad, a pedido del presidente del bloque del Frente de Todos Germán Martínez, llamó a sesión especial para hoy a las 12.


De acuerdo con distintos testimonios expresados por diputados y diputadas de Juntos por el Cambio, nada indica que dicho espacio termine acompañando un proyecto unánime de repudio al atentado.

Con solo conocer que Cristina Fernández, recibió el llamado de distintas personalidades de todo el mundo, mientras que en el país los y las principales dirigentes no se dignaron en levantar el teléfono, cuesta imaginar que exista el imperativo en buscar mínimos acuerdos, como el que se intenta sellar hoy. Sí es cierto que algunos dirigentes de Juntos tenía la voluntad de llamar a la vicepresidenta. Lo frenaron por consideran que esto podría restarle votos.


Si buena parte de la oposición alienta y estimula la bronca y el odio, cierto es que el oficialismo no debería perder de vista que ser gobierno implica tragar saliva y seguir adelante sin renunciar a principios y convicciones. Debe llamar a la oposición cuantas veces sea necesaria, debe mostrar gestos claros y contundentes.

La historia del peronismo, con sus más y menos, siempre fue sellado por una clara impronta de tender puentes solidarios: Evitar el odio y la venganza.