Massa anunció el fin de “dólar soja” y los “mercados” quieren más

Lo recaudado superó las expectativas. El sector productivo reclama un dólar especial. Alinear precios con salarios, y domesticar a remarcadores es el otro paso por el que transita el gobierno.

“El esfuerzo del sector público y el sector agroindustrial están construyendo un récord que contribuye a movilizar y valorar el trabajo de nuestros productores, contribuir a la agenda de seguridad alimentaria global y consolidar nuestras reservas para fortalecer nuestra economía”, señaló el Ministro de Economía Sergio Massa en referencia a que el viernes finaliza la instrumentación del denominado “dólar soja”. Desde el gobierno aseguran que "las expectativas fueron sobradamente cumplidas" y que esperan que se terminen liquidando al menos 6.500 millones de dólares de la soja durante septiembre, más de un 25% por encima del objetivo.


Sin embargo, sectores de la producción agropecuaria e industrial reclaman más ventajas por parte del Estado. Dicho esto mientras la voracidad de “los mercados”, en realidad un puñado de empresarios, no deja de remarcar precios. Cuestión que lleva a socavar todo el gran esfuerzo que viene realizado el gobierno a la hora de bajar la inflación.

De acuerdo con datos oficiales que son públicos, el régimen de liquidación especial para el complejo sojero fue un éxito rotundo. Si bien el acuerdo inicial con los productores era que se liquidasen 5.000 millones de dólares, esa cifra se superó el jueves pasado, cuando todavía restaban seis jornadas hábiles de vigencia de la medida.


A pesar de este éxito, Sergio Massa ratificó que el dólar soja a 200 pesos no continuará a partir del 1º de octubre. "El viernes 30 finalizará el programa de fomento de exportaciones que iniciamos el día 5 con todos los sectores de la cadena agroindustrial argentina. Hasta acá ha sido un éxito muy importante tanto para la movilización económica de nuestra producción como también para la contribución a las reservas argentinas y la agenda de seguridad global alimentaria", destacó el ministro de Economía este domingo en Twitter.


De este modo, mientras la macroeconomía parece ir recobrando cierta normalidad y previsibilidad, producto fundamentalmente del reordenamiento político del Frente de Todos, en el medio queda resolver la puja salarial y de precios. De ahí, la importancia del rol del Estado como ordenador político de la economía. Sabido es que el derrame económico nada deja para los que más necesitan. Indudablemente que la sintonía fina entre Sergio Massa y Cristina Kirchner ha sorteado un gran dique de contención. El otro paso, es domesticar la economía doméstica.