Macri profundizó la grieta con Vidal, un “calabrés” que no recula, y Posse armando lista

Juntos por el Cambio navega, producto de una falta de conducción y objetivos, en un mar de contradicciones y feroz lucha interna: En medio de este caos, apareció Stolbizer y Florencio Randazzo.

Foto archivo


Por: Tano Armaleo.- Si algo quedó en claro de la reunión entre Vidal y el ex presidente, celebrada en la quinta Los Abrojos de Malvinas Argentinas, fue que la grieta entre Mauricio Macri y la ex gobernadora –que es lo mismo que decir Horacio Rodríguez Larreta- se profundizó. De acuerdo con allegados a ambos dirigentes, la reunión fue catalogada de amable pero muy tensa, “el aire se cortaba con la mano”, describió un allegado a Mauricio Macri. Era evidente que Vidal fue con el mandato de no recular en eso de dejar de lado toda postulación en CABA para ir por Buenos Aires. Una jugada, del macrismo duro, que procura sacar de la cancha a Diego Santilli. El hombre sobre el cual Larreta arma el desembarco en tierras provinciales con miras a una posible candidatura presidencial. Una jugada que es resistida por el intendente Jorge Macri quien promete ir a internas para enfrentarlo. Algo parecido sucede en la UCR donde la imposición, por parte de los popes radicales del desconocido Facundo Manes como candidato, sacudió la estructura. Gustavo Posse anticipó que dará batalla interna.


Queda claro que Mauricio Macri volvió a padecer la estocada del “gatito”, tal cual describiera misóginamente a Vidal, el ex mandatario. Pero sobre todo, Macri va tomando conciencia de la perdida del poder de conducción que supo tener sobre su tropa y del resto de los dirigentes de Juntos por el Cambio. Mientras tenía la billetera del Estado y a una AFI investigado la vida de cada uno de sus enemigos, internos y externos, Macri navegó.


Claro que Larreta no la lleva sencilla. Si bien logró quebrar al Grupo Dorrego, aquel que reúne a intendentes PRO y que en su momento fuera conducido por Jorge Macri hasta que la “traición llegó” dicen allegados al jefe comunal, la puja es muy dura en Juntos por el Cambio. Y en el radicalismo también se nota fuertes criticas.


Así como la militancia cuestiona la imposición de un candidato como Manes, no faltan dirigentes como Posse, Federico Storani, Walter Carusso, Juan Manuel Casella que objetan la jugada. No por casualidad el intendente de San Isidro anunció que presentará lista para ir a unas PASO.


Una situación similar plantea Jorge Macri. El “Calabrés”, promete “no rendirse” y dar pelea. Sabe que quedó prácticamente sólo en lo que a Grupo Dorrego se refiere. No obstante, mantiene una alianza estratégica con Patricia Bullrich y algunos intendentes. Y promete acordar con sectores de la UCR y así poder dar embarcarse a una gran PASO dentro del JxC.

No digiere que “dirigentes de la CABA definan los candidatos de la provincia”, mucho menos que utilicen recursos de los vecinos de la capital para bancar la campaña de Santilli. La referencia de Jorge Macri tiene razón de ser en tanto y en cuanto, Horacio Larreta utiliza móviles y recursos de CABA para entregarlos a municipios como Lanús, Mar del Plata y Tres de Febrero. Son distritos que sus intendentes le abrieron la tranquera a Larreta.


Si algo de faltaba a Juntos por el Cambio para agrandar las contradicciones y la crisis -no la que generó cuando fue gobierno- es la reapareció en escena, es la saltimbanqui Margarita Stolbizer. Pretende salir a corren con los clores de la ultra derecha nacional que representa la estructura de JxC.

También reapareció Florencio Randazzo, solo que con Lavagna y Graciela Caamaño. Una salida que al igual que la del 2017 pareciera irrumpir para actuar como una mosca que molesta pero rápidamente desaparece o es sacudida por la realidad. Le pasó a Stolbzer y a Randazzo, vaya conindicencia



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