Lucha histórica: las vacas son ajenas, y, ahora, fuera del alcance de la población

Con el argumento de garantizar las exportaciones, productores y frigoríficos, desatienden el mercado local produciendo valores de mostrador inalcanzables para el común de la población.

Por: Tano Armaleo.- "No podemos seguir viendo cómo (el precio de) la carne crece sin ningún justificativo. Es necesario poner en orden el mercado interno", aseguró el presidente Alberto Fernández en diálogo con Radio 10. Las expresiones del primer mandatario se produjeron luego de que el gobierno suspendiera por 30 días la exportación de carne a China. País que se lleva cerca del 70% de toda la carne que se exporta. Producto de éste negocio, productores y frigoríficos prefieren exportar a vender en el mercado local. En menos de un año, la escalada de precios en el mostrador alcanzó más del 70%. Cifra muy distante de todo marco inflacionario.


El valor que obtienen en el mercado internacional, lógicamente no se compadece con lo que puede pagar la amplia mayoría de la población. Esto se ve reflejado que, en los últimos cuatro años, la baja en el consumo de carne en la mesa de los argentinos fue notoria: de 57kilos, hoy se consume cerca de 43 kg., por persona. Claro, esto es estadística y como tal, la realidad es que para la amplia mayoría de la población cada día se le hace más prohibitivo el acceso al consumo.


Pensar que el empresario ceda rentabilidad es no comprender la lógica del capitalismo. Los estados serios no sólo controlan y regulan los mercados, también priorizan y garantizan el consumo de la población antes que exportar. Lo que no significa cortar las exportaciones. Simplemente se trata de arbitrar mecanismo de racionalidad. Precisamente es lo que el presidente intenta aplicar. Aún sabiendo que del otro lado del mostrador, la respuesta no iba a tardar en aparecer. Las entidades agropecuarias anunciaron el cese de d comercialización de carne por 9 días. Pretenden, al igual que lo realizado durante el gobierno de Cristina, ser los que ordenan la política económica. Es lo que lograron de la mano de Mauricio Macri. Si con Cristina ganaron, con Macri la acumularon por doquier. No así el sector industrial y fabril que se vio seriamente perjudicado por la apertura indiscriminada de importaciones. El cierre de miles de Pymes así lo señala

Los beneficios hacia el campo en desmedro del sector industrial y fabril, fue notorio. El modelo de la derecha de aquel gobierno era constituirse en un país productor de materias primas, sin valor agregado. Así fue como los balances de empresas como Arcor, Molinos, Mondalez, Techint, Ledesma, marcaban en rojo, negativo. Con la llegada del peronista Alberto Fernández, con un dólar estable, tarifas prácticamente congeladas, y estímulo a la industria, entre otras cuestiones, los actuales balances marcan ganancias superlativas.


Si gobernar es tomar decisiones y estas implican cotejar y enfrentar intereses corporativos, seguramente la medida del presidente suspendiendo por 30 días la exportación de carne a China, es parte de una lucha y debate que debe dar el Frente de Todos, si de verdad quiere gobernar priorizando a los que más empobrecidos se encuentran tal cual prometió en campaña electoral.


La pulseada está planteada. La disputa no es novedosa. Se remonta, prácticamente, a los propios orígenes de la patria. Y dentro de esta natural pulseada, que no puede plantearse "entre vida o muerte" como sugiere el macrismo, fue que el presidente sostuvo que "es una alternativa" elevar las retenciones, pero advirtió que "no se sabe si es suficiente por la diferencia tan enorme de precio que hay". En tanto, indicó que también es "otra alternativa" poner cupos a la exportación y aseguró que "es algo que los mismos exportadores plantearon".

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