Los intendentes pusieron voces en Casa Rosada, no así los plazos fijos

Alberto Fernández y Massa se reunieron con intendentes en Casa Rosada. Reclaman bonos para fin de año y continuidad de la obra pública.


Dando muestra del peso político que le asigna el peronismo a las intendencias, fue que el presidente Alberto Fernández, junto al Ministro Sergio Massa atendió un puñado de jefes comunales del conurbano bonaerense. La convocatoria fue motorizada por del jefe de Gabinete bonaerense, Martín Insaurralde, y el ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis, uno de los funcionarios más cercanos al Presidente. Ambos funcionarios de estrechísima relación, política y personal, con el tigrense (Massa)


Los intendentes - Alberto Descalzo (Ituzaingó), Fernando Espinoza (La Matanza), Andrés Watson (Florencio Varela), Federico Achaval (Pilar), Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Juan Andreotti (San Fernando)- fueron con una postura consensuada: garantizar un bono para fin de año, y garantizar la continuidad de la gran cantidad de obras públicas que se realizan en cada uno de los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires.


El bono, vale mencionar, es un planteo que vienes reclamando sectores sindicales, la vicepresidenta y rechazado, lógicamente, por el sector concentrado de la economía: UIA


Sabido es que el gobernador Kicillof, en su afán de ser muy estricto con los números y, dentro de una gestión que no se caracteriza por tener una estructura ministerial de fuerte cintura política, suelen tener interesantes debates con los y las jefas comunales. En esto se suman intendentes de todos los colores políticos.


“Le hicimos saber al Presidente las necesidades del Conurbano, sobre todo lo que hace a la vulnerabilidad social del cordón. Además, le planteamos la necesidad de mantener las obras públicas que se están llevando adelante”, explicó Descalzo a la prensa.

“Estamos preocupados por la problemática social que vive nuestra gente”, explicó el intendente de Florencio Varela, Andrés Watson. En esa línea, Descalzo, agregó: “La agenda del conurbano no tiene que ver con la coyuntura política, sino con la necesidad de nuestra gente”.


Los intendentes necesitan fondos públicos y aducen de que el gobernador no se los baja en tiempo y en forma. La contracara la dan desde la gobernación cuando muestran planillas a modo de correr el velo que ponen los jefes y jefas comunales.

Desde La Plata argumentan que los “intendentes reclaman y exigen no siempre con razón” y, mientras tanto, la gran mayoría tienen miles de millones depositados en plazas fijos. Esa maniobra le permite ganar varias decenas de millones mes a mes, mientras los y las trabajadoras municipales perciben generalmente salarios pauperizados. O lo peor: se postergan obras. Muchos de estos depósitos están en resguardo de bancos extranjeros. El argumento que utilizan los intendente a la hora de explicara la gran cantidad de millones puestos en el circuito financiero, es que estos fondos actúa como una suerte de fondo de garantía para momentos de crisis. Pasó la pandemia y los plazos fijos continúan engrosando las arcas.


Si bien el mundo de hace unas cuantas décadas no tenía en mente que un gobierno juegue en el mercado de plazos fijos, cierto es que la realidad de los 90 a la fecha, ha cambiado tanto que un plazo fijo es parte de toda alquimia económica de cuanto gobernante se precie de cuidar los intereses de la población. Es lo que hizo Néstor Kirchner cuando era gobernador de Santa Cruz tras recibir 500 millones de dólares que le correspondía a la provincia por la venta de YPF.


En cuanto a la reunión en Casa Rosada, ni el presidente ni el ministro dejaron expresamente tipificado que el bono se pague en lo inmediato.


La preocupación de que sectores de derecha motoricen y alienten virulencia en el conurbano es un tema que tiene preocupado a no pocos intendentes. Así como, a partir de discursos y actos de odio se terminó atentando contra la vicepresidenta, no se descarta que esto pudiera traducirse cuando se aproximen las fiestas de fin de año.