Hace 40 años: Paz, Pan y Trabajo


La movilización del Movimiento Obrero Organizado, encabezada por Saúl Ubaldini, fue, para muchos, el detonador final para que la dictadura comenzara la retirada. Represión, muerte y detenidos cubrió la jornada. Dirigentes sindicales emitieron un documento en referencia a la fecha



A esta altura del partido, no caben dudas que la lucha y estocadas del Movimiento Obrero Organizado, y de la CGT Brasil -la de Azopardo con Jorge Triaca a la cabeza acordaban con la dictadura-, tuvo un gran broche de oro el 30 de marzo de 1982. La gran movilización sobre Plaza de Mayo, y en todas las plazas del país, fue, que costó la vida de un militante, y decenas de detenidos, fue el último disparador para que uniformados y civiles se vieran en la necesidad de convocar a elecciones.

Pasaron 40 años, y el título, slogan que utilizó el sindicalismo para ganar la calle y la voluntad popular era “Paz, Pan y Trabajo”. Pasaron 40 años, pasaron gobierno liberales y entreguistas Menen, De La Rúa, y Macri dañando y esmerilando la construcción de justicia social, justa distribución de la riquezas y el cuidado de la industria nacional, entre otras cuestiones. Si bien fue mucho lo que intentaron otros gobiernos, e intenta el actual para que aquel reclamo de “Paz, Pan y Trabajo” sea una realidad efectiva, el escenario se ve muy distante.

Ciertamente que en la actualidad se ha avanzado un buen trecho: la pobreza descendió del 40% al 37%, preocupante por cierto pero parece que el camino emprendido por el Frente de Todos, aún con las críticas a la cual es objeto, parece ser el correcto.


Si la organización demostrada por la lucha del movimiento obrero fue determinante en aquellos años, tal vez habrá llegado el momento de que sindicalistas aburguesados y enquistados en sus poltronas, atiendan la realidad nacional y se sumen a un proyecto de liberación e independencia económica.


Un poco de historia

Al cumplirse cuatro décadas de la histórica protesta nacional que lideró Saúl Ubaldini, a días del comienzo de la guerra de Malvinas, diferentes dirigentes sindicales consultados por Télam Radio coincidieron en afirmar que aquella multitudinaria movilización - en la que miles de trabajadores gritaron a los militares “Paz, Pan, Trabajo, la dictadura abajo” - marcó el punto culminante de una resistencia de la clase trabajadora que había comenzado el mismo día del golpe.


Unas 15 mil personas se habían congregado aquel día en Plaza de Mayo, en abierto desafío a una Junta Militar que no sólo prohibió la concentración, sino que desplegó un fuerte dispositivo represivo, con un saldo de 2.000 detenidos. Al evocar la protesta, el secretario general de la Federación Gráfica Bonaerense, Héctor Amichetti, no dudó en sostener que fue una clara demostración de que “la dictadura ya no tenía más resto” y empezaba “a tener los días contados” más allá del “zarpazo de Malvinas”.


Tras recordar el primer paro contra la dictadura en 1979 que organizó el denominado grupo de “Los 25”, Amichetti destacó que aquellas luchas “fueron creciendo producto de los estragos que vinieron de la mano de la política económica, de la desindustrialización, de la apertura de las importaciones, y de otras medidas que deterioraron las fuentes de trabajo y generaron desocupación y pérdida de poder adquisitivo de los salarios”.


“La dictadura ya no tenía más resto”, reiteró el dirigente gráfico y referente de la Corriente Federal de Trabajadores (CFT).


Por su parte, el secretario general de la Federación Argentina de Trabajadores Cerveceros y Afines (FATCA), Carlos Frigerio, elogió el compromiso del “querido compañero Saúl” (Ubaldini) y consideró que aquella protesta en plena dictadura cívico-militar “fue realmente un quiebre en su carrera de dirigente sindical”.


“La marcha fue el puntapié final de una actitud política dictatorial, que ya venía con manifestaciones anteriores del movimiento obrero”, señaló Frigerio a Télam Radio.


“La represión - agregó - fue violenta, no nos olvidemos que le estábamos cascoteando el rancho a la dictadura”.


Uno de los referentes de los trabajadores estatales en aquellos años, Víctor De Gennaro, consideró que la protesta del 30 de marzo materializó “una lucha que venía enhebrada desde aquel paro nacional del 27 de abril de 1979, donde se empezó a nacionalizar la resistencia de los trabajadores, que se agrandó al año siguiente con la marcha de San Cayetano, siguió con la construcción de la CGT Brasil y continuó con el paro de 1981”.


“Pero fue el 30 de marzo - destacó De Gennaro - donde sentí con toda claridad que se acababa la dictadura militar, que estaban derrotados”.


De Gennaro también reconoció que movimiento obrero fue “uno de los dos brazos” junto al de los derechos humanos, “con las Abuelas, las Madres, los ex detenidos desaparecidos y Adolfo Pérez Esquivel recibiendo el Premio Nobel en 1980”, quienes fueron “capaces de unirse y de tirar abajo aquella dictadura genocida”.



“Honor a Benedicto Ortiz, mártir de ese día, y a todos los mártires que durante esos años dieron su vida.”, concluyó.


Servicio: Télam Radio “Paz, Pan y Trabajo, la dictadura abajo”

Producción: Daniel Glancszpigel – Voces: Soledad Cyrulnik – Edición: Alejandro Sanz


El texto completo del documento por los 40 años de la marcha por “Paz, pan y trabajo”:

El Movimiento Obrero y el pueblo argentino hemos sufrido muchos momentos de adversidad a lo largo de la historia. Sin duda, la dictadura genocida de 1976 fue el peor de todos ellos. Aún en medio del terror, la tortura, y las desapariciones cuya explicación estaba como afirmó valientemente Rodolfo Walsh en la “atrocidad aún mayor de la miseria planificada” de su política económica, las trabajadoras y los trabajadores de nuestro país no dejamos de resistir ante el poder unificado de las armas y el capital financiero.


Desde la heroica re-afiliación sindical de 1977 hasta la marcha de San Cayetano de 1981, pasando por distintas huelgas y acciones sectoriales, se fue construyendo esa resistencia a la dictadura que tuvo su punto más alto en la gran marcha de PAZ PAN y TRABAJO del 30 de marzo de 1982.


Hoy, a 40 años de aquella gesta popular que colmó la Plaza de Mayo y muchas otras plazas de nuestra patria, enfrentamos la misma disputa de intereses, la misma lucha entre los que quieren una Argentina que deje afuera al 70 u 80 por ciento de la población para asegurar sus negocios y los que queremos un país con igualdad y justicia en que todos y todas vivamos dignamente.


En cada proceso de endeudamiento externo y especulación financiera como el iniciado por Videla y Martínez de Hoz o el de Macri y su gobierno de ricos para ricos, los beneficiarios son los mismos.


Hoy sufrimos esas consecuencias del último endeudamiento junto a la conducta antisocial de quienes especulan con el aumento abusivo de los precios y se aprovechan de la coyuntura bélica para enriquecerse a costa del hambre de los argentinos y las argentinas.


El entendimiento con el FMI, ratificado por el Congreso de la Nación y aprobado por el organismo pone a nuestro país en una continua revisión trimestral por parte de los auditores del fondo, con las consecuencias que ello conlleva en términos de pérdida de soberanía sobre nuestras políticas económicas, fiscales y cambiarias. La gran discusión que se abre es: ¿Quiénes son los que van a pagar esta “deuda – estafa” al FMI? ¿Lo van hacer el hombre y la mujer de a pie? ¿Los jubilados? ¿Los asalariados que apenas pueden llegar a fin de mes? ¿Los trabajadores de la economía popular? ¿Los comerciantes? ¿Quiénes van a pagar las mieles que disfrutaron un puñado de tránsfugas sinvergüenzas? ¿Quiénes?


Los trabajadores y las trabajadoras no estamos dispuestos a hacerlo. Ante cualquier ajuste nos convocaremos nuevamente a las calles, a lo largo y a lo ancho de nuestra Patria reclamando por lo que se comprometieron, salarios y jubilaciones por encima de la inflación, ningún tipo de reforma laboral ni previsional, las tarifas de los servicios públicas deben ser razonablemente accesibles para el trabajador.


Queremos crecimiento económico, reactivación del mercado interno, previsibilidad y estabilidad de precios. Queremos que nuestros hijos vivan en un país donde se incentive la producción y el trabajo con recibo de sueldo y se combata la especulación financiera, la fuga y el contrabando que a la luz del sol del Paraná se hace visible en las exportaciones granarias, mineras y en la explotación ictícola de nuestro mar argentino.


Estamos convencidos que deben ser los sectores más pudientes de nuestra sociedad, para ello proponemos que la Ley 27.605/21 se prorrogue y sea un aporte solidario extensivo de las grandes fortunas mientras dure el endeudamiento con el FMI.


Que paguen los cien agentes que sabemos que fugaron 24.679 millones de dólares. Que los organismos de control fijen la mirada e investiguen a quienes tienen activos no declarados en el exterior y que paguen los que tienen que pagar.


El gobierno del Frente de Todos, nuestro gobierno, llegó para poner fin a las injusticias, para poner en marcha el aparato productivo, para dar trabajo y para construir un Estado de bienestar donde podamos vivir dignamente.


Los trabajadores organizados, hoy, como aquel 30 de marzo, con el respaldo y la firmeza que nuestra historia nos otorga, no vamos a renunciar a la lucha para exigir acciones concretas y urgentes que, a la vez que garanticen la mejora real de las condiciones de vida de las grandes mayorías, impidan el retorno al poder de quienes nos han hundido en las penurias del neoliberalismo cada vez que accedieron al gobierno.


No aceptamos que no haya alternativa, y si no hay, se construye. Como decía el querido compañero Saúl Ubaldini en relación a la marcha del 30 de marzo de 1982: “Cuando se quiere luchar, siempre hay alternativa”.


Suscribimos esta declaración hombres y mujeres del movimiento sindical argentino que seguimos sosteniendo las banderas por un país con Paz, Pan y Trabajo:


Pablo Moyano, Hugo Yasky, Sergio Palazzo, Víctor Santamaría, Héctor Amichetti, Mario Manrique, Ricardo Peidro, Daniel Catalano, Carla Gaudensi, Hugo Godoy, Carlos Minucci, Omar Plaini, Edgardo Llano, Walter Correa, Daniel Yofra, Sonia Alesso, Horacio Arreceygor, Roberto Baradel, Juan Pablo Brey, Carlos De Feo, Jorge Kalinger, Graciela Cano, Vanesa Siley, Claudio Marín, Claudia Baigorria, Adrián Silva, Andrea Aranda, Daniel Jorajuria, Beto Pianelli, Agustín Lecchi, Omar Giuliani, Carlos Ortega, Alejandra Darín, Domingo Moreyra, Heber Ríos, Adolfo Aguirre, Angélica Graciano, Rubén Ramos, Fabián Catanzaro, Marcelo Mena, Alfredo Bruno, Andrea Paz, Guido Valerga, Daniel Ricci, Ilda Bustos, Guillermo Omaechea, Gastón Gallo, Fabián Boccela, Gustavo Sorucco, Christian López, Marcelo Cosme, Juan Monserrat, Fabián González, Emiliano Sanhueza, Marcelo Guagliardo, Walter Merkis, Horacio Ravera, Alejandra Angriman, Pedro Wasejko, Oscar de Isasi, Luis Branchi, Jorge Frías, Matías Fachal, Lilia López, Jorge Contratti, Claudio Burgos, Mariano Robles, Jesús Monzón, Pablo Carro, Ignacio Lonzieme, José Testoni, Sergio Toro, Jorge Hoffman, Eduardo López, Carlos Vila, Ramón Acosta, Gustavo Correa, Jorge García, Jorge Torres, Juan González, Juan José Tuffaro, Ángel Savino, Jorge D'Andrea, Belén Rodríguez, Gabriel Suárez, Jorge Molina, Guido Mengia, Sergio Elizar, Carina Maloberti, Luis Pájaro Fernández, Tomás Montenegro, Rubén Fernández, Sergio Calderón, Juan Carlos Murúa, Pablo Flores, María Inés Quattropani, Marcelo Pariente, Carina Sedano, Guillermo Cantantore, Carlos Milani, Luis Zabala, Alejandro González, Jorge Castro, Luis Dante, Carlos Cuevas, Raúl Durdos, Juan Carlos Cancinos, Diego Corvalan, Silvia Vélez, Alejandro Salcedo, Pablo Perazzi, Horacio Valdez, Fernando Mazzone, Luis Tiscornia, Graciela Aleñá, Pablo Spataro, María José Domínguez, Carlos Zolezzi, María Isabel Ruiz, David Toledo, Rubén Caballero, Sandra Schieroni, María Susana Liwsky, Mauro Hernán Vallejos Fernández, Fernando Ramírez, Rogelio De Leonardi, Daniel Gozainy, Hugo Daniel Russo, Roberto Páez, Fabian Polverini, Nuria Yabkowsky, Cristian Flores, Octavio “Tato” Miloni, Pedro Sanllorenti, Esteban Secondi, Federico Cormick, Verónica Gargiulo, Gabriela Mariño, Ary Piovaroli, Javier Blanco, María Susana Liwsky, María Florencia Granato, Esteban Vergalito, Horacio Itzcovich.Arnoldo Pucci, Jimena Juri Ayub, José Correa, Manuel Gil, Feliciano Romero, Telmo Fernández, Humberto Torres, Marcelo Pagani, Enrique Ortiz, Sergio Gerardo Benítez, Ivanna Rezzet, Norma Beatriz Torres, Carlos Gigena, Edgardo Carmona, Pablo Jiménez, Oscar Gijena, Cielo Parodi, Héctor Schmidt, José Pasotti, Agustín Bruera, Norberto Manzano, Gramajo Emiliano, Ángel Savino, Marcos Castro, Julio Gutiérrez, Gisela Bernardini, Florencia Cabañate, José Luis Robert, José Leguizamon, Marcelo C. Actis, Raúl Epelbaum, Valentina Ottino, José Minaberrigaray, Luis Lucero, Magali Pereyra, Esteban Vergalito, Nahuel Chancel, Julio Pintos, Osvaldo Barreñada, Silvia Torres Robles, Julio Acosta, Brenda Morales, José Voytenco, Juan Godoy, Nilda, Escotorrin, Andrea Sánchez, Diego Godoy.

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