El poder real le quitó el apoyo a Milei vía Adorni
- 17 abr
- 3 min de lectura
El denominado "círculo rojo", insultado y humillado por el presidente, salió a mover todo el andamiaje mediático y judicial. No discuten el modelo, sí intereses.

Marcos Alperín y Paolo Roca
Los constantes dardos mediáticos disparados por el denominado “círculo rojo” sobre la corroída figura del jefe de gabinete, Manuel “Curros” Adorni, no son casuales. Mucho menos procuran ser parte de una cruzada de ética pública y transparencia administrativa contra el gobierno de los hermanos Milei y sus socios del PRO y la UCR. En realidad, estos “buenos muchachos” no hacen gala de estas virtudes. A la luz de los acontecimientos y de las denuncias judiciales, la corrupción no sería más que la marca registrada de un gobierno libertario claramente identificado con el robo de lo ajeno.
En realidad, a estos grandes grupos económicos -que nada tienen que ver con el sector Pyme y comercial nacional-, que ordenan y digitan la agenda mediática a través del control de las principales empresas periodísticas, poco y nada les inquieta la corrupción; en algunos casos son parte. Mucho menos que prevalezca la ponderación judicial. En realidad, Poder Judicial y “círculo rojo” son parte del mismo combo.
En estos momentos Manuel Adorni es el objeto de todas las miradas por no poder explicar un millonario enriquecimiento que le permitió inversiones inmobiliarias y viajes de lujo. En realidad, le pegan al payaso y, por ahora, no al dueño del circo, Karina y Javier Milei.
El “círculo rojo”, que todo ordena y todo digita cuando estas derechas gobiernan -cuando lo hace el populismo inventa causas mediático-judicial-, no está embarcado en una cruzada de honestidad pública. Mucho menos en modificar el modelo o rumbo político. Este reducido grupo de empresarios cuidan sus intereses y las FORMAS. No les gusta que un “pelotudo”, un “loco”, como definió en algún momento el empresario Eurnekian al presidente, les falte el respeto. Menos aun en público. Eso de decirle a uno de los dueños del país, Paolo Rocca, en tono despectivo y en la meca del capitalismo (EE.UU), “don chatarrín” fue pasar todos los límites. No muy distinto trata a los dueños del Grupo Clarín.
Además, a estos grupos los hermanos Milei no les están cumpliendo en términos comerciales. Sin ir muy lejos, al grupo Clarín, por ejemplo, el gobierno todavía lo tiene agarrado al no firmarle, por ahora, la unificación con el grupo Telefónica que, de consumarse, podría configurar un aglomerado monopólico.
Por lo tanto, los dardos a Manuel Adorni, que también se gana las críticas de gente del propio riñón libertario y de aliados, y de no pocos ministros que temen que todo esto termine destapando otras ollas donde ellos comen y muy bien, es un tiro por elevación al “empleado del mes”: Javier Milei. Un empleado del “círculo rojo” que se la creyó al punto de disputarles poder e insultarlos y humillarlos públicamente. Y, sobre todo, no les está garantizado lo prometido. Desde el “círculo rojo” le atribuyen a la codicia de Karina “El Jefe” Milei -más conocida por 3%-, el encono presidencial hacia algunos empresarios que lo sentaron en el sillón de Rivadavia.
Si estos grupos logran desplazar a Manuel Adorni, habrán ganado la pulseada. Habrán disciplinado a un empleado que pretende discutirles de igual a igual, como lo hizo Mauricio Macri, solo que el ex presidene era parte de aquella crema empresarial.
Bancan el modelo libertario, no así los modales presidenciales y, sobre todo, no gustan que los insulten y humillen públicamente. Además, les sacan negocios para entregárselos a empresarios recién llegados al paraguas de los hermanos Milei.
El “círculo rojo” se considera el dueño de la pelota. Vaya si lo saben operadores mediáticos como Viale, Leuco, Fantino, Pérez, Trebuck, Feinman y cía, entre tantos más. También lo sabe el Poder Judicial, a excepción de honrosas excepciones, controlado por mencionado poder real..















Comentarios