El odio se expresó en San Isidro

La intolerancias cargó sobre el Frente de Todos rompiendo carteles y con agresivas infundadas



Si la ignorancia y el odio tienen presencia activa, en San Isidro dio el presente. Así quedó reflejando luego de que el dirigente peronista Sebastián Galmarini denunciara que “en distintas zonas de San Isidro nos vandalizaron los carteles y atacaron a nuestros candidato”, y se pregunta: “Qué nos pasa?”.


Si bien Galmarini, conductor del Frente Renovador de San Isidro , no acusa en nadie en particular, no es complejo imaginar que, a partir de las constantes agresiones y virulencias explicitas destiladas por sectores ligados a Juntos por el Cambio y ciertos medios de comunicación que machacan a la población con falsos relatos a modo de desprestigiar la política y en particular a la que genera el Frente de Todos, gente colonizada culturalmente salga las calles a romper carteles y agredir al que piensa distinto.

A lo largo de la historia la violencia provino de una derecha irracional e intolerante que, si en épocas anteriores utilizaba a los militares para derrocar gobiernos democráticos y populares, ahora tienen a medios de comunicación y a la justicia como espadas ejecutoras. Y a un sector de la población entregados devotamente a un pensamiento agresivo que les impide, como se observa, analizar y racionalizar la realidad.


No por casualidad, Sebastián Galmarini, como hombre forjado en el peronismo, sabe de primera mano lo que es padecer la violencia y persecución, dijo: “La violencia nunca es buena. Venga de donde venga”.


Seguramente, otras sería la situación, si todos los sectores políticos salieran a repudiar el vandalismo y virulencia que hoy cargó contra el Frente de Todos.