Alberto Fernández hizo ”La gran Néstor”

Néstor Kirchner impuso a Martín Redrado en el Banco Central; también se banco a Aldo Rico

Cuando en la jornada de ayer, a instancias del gobierno nacional del Frente de Todos, el Banco Central disponía una serie de medidas a favor del sector agroexportador y de productores agrarios con el objeto de que liquiden exportaciones, en la población volvía a repetirse una película tan vieja como el viento: beneficiar a los eternos ganadores, “el campo”. En realidad, un puñado de ellos que son los que acumulan poco más del 70% de la producción y la mejor rentabilidad, en particular la exportadora. El resto de los productores, poco más de 200 mil en todo el país, están lejos de representar la denominada oligarquía chacarera.


Si 6 agroexportadoras, muchas de ellas internacionales, y no más de 100 grandes productores tiene guardada cerca de 20 millones de toneladas de cereales cuyo valor rondarían -al decir del presidente Alberto Fernández-, los 20 mil millones de dólares, no es complejo imaginar dónde buscar dólares para acumular en el Banco Central. Un de los caminos es hacer la gran Juntos por el Cambio que arruinó al país pidiendo 45 mil millones de dólares sin destino cierto,se fugaron la robaron, o bien hacer lo anunciado ayer. Obvios que existen otros caminos más audaces y extremos, si gusta, revolucionarios. Salo Perón, no se recuerda otros u otras que haya transitado por este camino,


Hay que ir a buscarlos donde duermen en busca de mayor rentabilidad. Ayer, el gobierno les puso, a estos empresarios del campo, un muy buen centro que les permitiría liquidar sin perder rentabilidad, en pesos y en dólares.

Y, más allá de que algunos empresarios del campo, por caso el titular de la Sociedad Rural Miguel Pino, volvió a mostrar su angurria al sostener que las medidas son insuficientes, lo cierto es que el gobierno no pareciera satisfacer a los eternos ganadores, y, tampoco a los seguidores del Frente de Todos. Seguidores que consideran que no se puede seguir beneficiando a sectores que nada aportan cuando las crisis sacuden al país. Sostiene, no sin criterio empírico, que son estos empresarios y otros más junto a la derecha política, que a fuerza de impulsar devaluaciones y remarcando precios, socavan institucionalidad a impulsan un golpe.


Tras la medida arrimada a los empresarios del campo, no pocos recordaron cuando Néstor Kirchner introdujo al frente del Banco Central al liberal Martín Redrado; también trajo a Miguel Pecce, actual titular de la entidad bancaria, y soportó a Aldo Rico al punto tal que la hoy vocera presidencial Gabriela Cerruti se apartaba del bloque de la legislatura capitalina por dicha actitud. Cuando el periodista Verbinsky le cuestiona al peronista Néstor Kirchner por qué introdujo a Redrado, la respuesta fue clara y contundente: ¿a quié querés que traiga, a Carlos Kunkel?


De algún modo, Alberto Fernández hizo lo mismo. Buscar dólares en aquellos que lo tienen encadenados. No le pide “verdes” a los kiosqueros de la estación Boulogne, de Carapachay u Olivos. Seguramente habría muchas otras medidas más certeras que seguir privilegiando a estos empresarios. Entre ellas, una adecuada reforma financiera y tributaria; y un exigente control fiscal sobre exportadores e importadores. Temas que ni Néstor, ni Cristina, han podido o querido encarar, aun cuando se tenían control legislativo.


Esto demuestra que la política es dinámica, no estática. Requiere de la toma de decisiones, de fuertes convicciones y contar con una férrea vocación política para enfrentar a los poderes concentrados, locales e internacionales, en momentos cruciales.

Aún si las medidas coyunturales pueden sonar desagradables para el ciudadano de a pie, lo que no debiera hacer perder el rumbo de quien o quienes gobiernan, es que lo único no negociable es la consolidación de un país soberano, independiente y libre con un pueblo que logre materializar todos sus sueños, y no satisfacer la codicia de unos pocos.

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