Asumió Francisco Rosso, calma chicha en el HCD de Tigre

Se dio en medio de una disputa por el cupo de género y crisis entre el massimos y el zamorismo. El possista Marcos Tenaglia también llegó al Concejo Deliberante.

Foto gentileza el comercioonline: Francisco Rosso

Por.- Tano Armaleo.- Tras un trámite institucional y disputa política que incluyó un reclamo judicial del Movimiento Evita que entiende que ese lugar le corresponde a una mujer (por ley de cupo) -en este caso sería para Mica Sosa de dicho espacio-, el Concejo Deliberante de Tigre tomó juramento ( al dirigente peronista Francisco Rosso vinculado a La Campora. También asumió el concejal Marcos Tenaglia de Juntos por el Cambio quien responde al intendente radical Gustavo Posse

La asunción, tal cual anticipáramos por este medio –ver nota en siguiente linck: La disputa por una concejalía va a la justicia - se concretó en la jornada de ayer, luego de otros intentos fallidos. Ambas postergaciones la atribuyeron, según se lea, a las limitaciones del presidente del HCD, el macrista Segundo Cernadas o bien a que Juntos por el Cambio intenta tallar en la interna del Frente de Todos. Interna que tiene enfrentados a massistas y zamoristas. Y nada indica que detrás de la calma se estén cocinando alquimias que podría derivar a situaciones extremas si no se termina de cerrar algunas ventanas.

La correlación de fuerza entre el oficialismo, que ostenta el intendente Julio Zamora, lo deja muy desvalido frente el massismo y a Juntos por el Cambio que, ni lentos ni perezoso, saca ventajas de esta división. Al punto tal que se ha quedado con la presidencia del cuerpo. Aún cuanto dentro de Juntos por el Cambio, más de uno y una, no digiera la impronta del “timorato” Cernadas, tal cual definiera una concejala que tiene terminal en Horacio Rodríguez Larreta. De ahí a jugar a una suspensión o destitución del intendente hay un paso no muy lejano. Juntos por el Cambio tienen 9 ediles, los mismos que el massiso, mientras el zamorismo, por ahora, cuenta 6 concejales en sus filas. Sólo la prudencia y mesura que pareciera prevalecer en el propio Sergio Massa está impidiendo que el Concejo Deliberante no se termine convirtiendo, aun, en la caja de resonancias de un escándalo mayúsculo que trascienda el distrito. Un escándalo que sólo beneficiaría a la oposición y dejarían muy mal parada a la política. Suspender a un intendente no es un trámite complejo si se juntan manos para tal fin. Argumentos, siempre sobran.

Por lo pronto, ya hubo acercamientos e intentos de coordinar políticas institucionales (secretarías) entre el massismo y el oficialismo municipal. La primera reacción, desde el palacio de Cazón, fue cerrarse a todo tipo de alquimia que permita abrirle el juego al massismo.Una reacción natural. Sin embargo, las puertas se encuentran entornadas tal cual pudo testear Lo Nuestro. “Si el Frente de Todos es la convergencia de tres vertientes, por qué no pensar que lo mismo podemos y debemos hacer en nuestro distrito”, razonaba un íntimo colaborador de Sergio Massa poniendo sobre la mesa que, tanto su jefe político como Cristina, dejaron de lado las mezquindades y cuestiones personales de lado.

La debilidad legislativa que tiene Julio Zamora es una realidad irrefutable. Aun cando desde la cercanía del intendente deslizan que se aprestan a enfrentar los escenarios más turbulentos. Además, están convencidos, no sin cierta ingenuidad, que Juntos por el Cambio no tiene intenciones desestabilizadoras, por lo menos en el orden local. La rendición de cuentas que en días más se tratará en el recinto, será una fuerte prueba para saber cómo se mueven los bloques ver cómo continúa la película.

En cuanto a la asunción del peronista Rosso, este deberá reemplazar por licencia a María Florencia Mosqueda con mandato hasta el año 2023. En el caso de Tenaglia reemplaza a Matías Casaretto con mandato hasta el año 2021.