Es un predio costero cedido al club durante los años 80 y ampliado con posterioridad por la actual administración. la oposición propone que se derogue aquel convenio

La polémica en torno al predio –en las inmediaciones del Río de la Plata y la calle R. S. Peña- que el municipio de San Isidro cediera al tradicional y exclusivo Club CASI en plena dictadura de los años 80, parece haber encontrado un nuevo bolsón de quejas y reclamos dentro de la comunidad. Si las recientes movilizaciones provinieron de vecinos y ambientalistas -ver notas ediciones anteriores en www.diariolonuestro.com.ar-, en esta oportunidad el arco opositor vió un camino por donde entrarle al oficialismo en materia de preservación de espacios públicos. A partir de la iniciativa del bloque de concejales del Frente para la Victoria San Isidro (PJ-FpV) y la anuencia de sus pares de ConVocación por San Isidro y del Frente Amplio Progresista (FAP)) se presentó un proyecto de ordenanza (Expte. N° 137-HCD-2012) que solicita se “derogue la convalidación del Convenio entre la Municipalidad de San Isidro y el Club Atlético San Isidro (CASI) aprobada a través de la Ordenanza N° 8607/2011”. El proyecto está firmado por los concejales Santiago Cafiero, Fabián Brest, Jacqueline Girassolli, Leandro Martín y Carlos Bringas, por el PJ-FpV; Aurora Bastidas, Peronista; Fernando Pose (FAP) y Marcos Hilding Olsson, Bloque Convocación por San Isidro, y Pablo Chamatrópulos, de Acción Ciudadana. El proyecto pasó a Comisión, por lo que se interpreta que todo quedará en el camino de las buenas intenciones.
“La normativa surge en consonancia con los sucesivos reclamos de los vecinos que se oponen a la cesión de los terrenos ribereños al club CASI, la consiguiente tala y desmonte del Bosque Alegre y en repudio a los hechos de violencia por parte del municipio a los asambleístas del bosque el pasado 12 de abril”, detalló el peronista Brest. El escrito pide que la anulación del convenio se extienda a lo largo de toda la Ordenanza Nº 8607/2011 que convalida el convenio celebrado entre la municipalidad de San Isidro y el Club CASI. Cabe recordar que el convenio del 2011 le otorga al club privado una prórroga de cesión de uso por 20 años y permiso de uso sobre otros terrenos en las costas de la ribera de San Isidro. El conflicto arranca en plena dictadura militar. El Decreto Nº 3773 del 26 de diciembre de 1980 (Expediente 04420-C-80) le concede un permiso precario sobre una superficie de 10.403 mts, 15 m2, ubicado en la actual calle Gaitán Gutiérrez y denominada Sede Náutica del CASI. Al año siguiente solicita otro predio que el entonces intendente -coronel Noguer-, a pocos días de dejar su cargo, otorga con un nuevo permiso precario. El predio “sale” con Decreto Nº 1672 de 8 de Mayo de 1981 (Expediente 8479-C-81), para la práctica de la totalidad de los deportes que realiza la institución. Si estos decretos carecen de validez democrática y seguramente podrían se motivo de anulación jurídica, los mecanismos que vinieron a posterior le garantizan al CASI un marco distinto: fueron respaldados por Ordenanzas votadas por la mayoría.
Fundamentos Los concejales rescatan el rico y prestigioso derrotero deportivo de la institución, cuestión que facilitó para que San Isidro sea considerada Capital Nacional del Rugby, pero esto no es elemento suficiente como para que logren beneficios que otros clubes locales no han conquistado. “Esta institución ha sabido obtener de diversas administraciones municipales de San Isidro, en distintos momentos, cesiones precarias de sendos espacios en la costa sanisidrense en detrimento del uso público, abierto y gratuito de la ribera por parte del resto de la población de San Isidro”, explica ante Lo Nuestro el concejal Marcos Hilding Olsson, Bloque Convocación por San Isidro, rescatando parte de los fundamentos que dieron pie al proyecto.
Por otra parte, los concejales sostienen que el nuevo predio obtenido por el CASI a partir del convenio firmado y su respectiva convalidación mediante la Ordenanza Nº 8607 de agosto de 2011, le suman más hectáreas a las ya cedidas al CASI. “De concretarse la entrega en esas condiciones, el CASI lograría una superficie en la costa similar a la de su tradicional sede social ubicada en 25 de mayo y R.S.Peña”, sostiene la concejal Fernanda Pose. En medio del conflicto sucitado entre las partes, el municipio salió con el Decreto N° 910/2012 que dejaba sin efecto la cesión de nuevas tierras, Bosque Alegre. Sin embargo la oposición considera necesario derogar la Ordenanza N° 8607/2011, aquella que le dio otros 20 años de uso al CASI sobre el predio del Bosque Alegre y el permiso sobre otros terrenos en la costra de San Isidro.
Postura Oficial
El concejal Carlos Castellano, tal vez el que mejor expresa el pensamiento de Gustavo Posse, salió al cruce del reclamo de la oposición. En declaraciones a la prensa, el presidente del bloque Acción Vecinal San Isidro es Distinto dijo: “nos parece que los convenios cuando se firman, se hacen para tratar de ser cumplidos, porque sino lo que se construye son mecanismos de inseguridad jurídica que no benefician al conjunto de la sociedad”. Para el oficialismo, la cesión de tierras tiene que ver con la puesta en valor de un sector que estaba inutilizado, que no tenía un buen uso social. “Para eso -amplió ante la noticia web- se hizo el convenio, para que el CASI realice inversiones que para el municipio le significan ahorros”. Castellano aseguró que el predio en cuestión puede ser utilizado en forma universal por un montón de otros sectores que no tienen la capacidad económica de un club como el CASI, pero que también se ven beneficiados y pueden aprovechar esos lugares en la medida en que se los ponga en valor y se los mejore”.
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